Reportaje fotográfico

Fusiones arquitectónicas

Reales Alcázares de Sevilla

Un alcázar es un castillo español. La palabra viene del árabe ‘al qasr’ que significa ‘fortaleza’, y que en latín es castellum (castrum). La particularidad del alcázar es que es un  palacio   fortificado.

El Alcázar de Sevilla ha sido utilizado como lugar de alojamiento para los miembros de la Casa Real y altas personalidades que visitan la ciudad. Se compone de diversos edificios de diferentes épocas. La fortificación original se edificó sobre un antiguo asentamiento romano y más tarde visigodo. Posteriormente pasó a ser una basílica paleocristiana, donde fuera enterrado San Isidoro.

1 DSC_0107

La construcción comienza bajo el estilo Almorávide, con sus característicos arcos poli-lobulados.

Historia

8 DSC_0111

Coexistencia de épocas: sobre un primer asentamiento romano y más tarde visigodo, el renacimiento español.

Los Reales Alcázares de Sevilla empiezan a tomar su aspecto actual tras la toma de la ciudad por los árabes en el año 713. Éstos utilizaron sus dependencias como residencia de sus gobernantes desde el 720.

En un principio se componía de varios recintos, como la Casa de los Príncipes, viviendas que en el siglo IX iban desde la Plaza del Triunfo hasta el Barrio de Santa Cruz.

2 DSC_0027

Los típicos patios internos, con fuentes y detalles en mosaicos.

Uno de los palacios que rodea dos patios es de la misma época que la Alhambra de Granada. Para llevar a cabo la obra, fueron enviados por el rey nazarí Mohamed V importantes artesanos toledanos granadinos, así como locales. Se amplió con la vivienda de los emires en el siglo XI, también en el siglo XII se siguió fortificando y añadiéndole estancias como el Alcázar o Palacio de las Bendiciones, y un siglo después los almohades le añadieron más patios y palacios.

3 DSC_0078

En la primera planta, el estilo Almorávide; en la segunda, el Almohe del siglo XIII; y por el fondo, el Mudéjar.

Tras la reconquista de la ciudad, en 1248, los Reales Alcázares fueron alojamiento del rey Fernando III, tomándose por costumbre ser hospedaje de los sucesivos monarcas.

4 DSC_0062

Patio de las muñecas, Modéjar andaluz.

Alfonso X el Sabio hizo las primeras reformas creando tres grandes salones góticos. Posteriormente Pedro I el Cruel, en 1364, decidió construir el que se convirtió en el primer palacio de un rey castellano que no estaba protegido tras los muros y defensas de un castillo, y logrando su definitivo aspecto mudéjar que hoy conserva y que aún asombra por su esplendor. Se levantó la Capilla Gótica, el apeadero, el Patio de la Montería y los Grutescos de los jardines. El Palacio de Pedro I es considerado el más completo ejemplo de la arquitectura mudéjar en España.

5 DSC_0007

Con la conquista española llega la construcción del Palacio de Pedro I y el Patio de la Montería,

que combinan el estilo mudéjar y el gótico.

Se conservan todavía restos del antiguo Palacio Islámico como el Patio del Yeso, de época previa a la Reconquista. Las obras iniciadas por Pedro I impulsaron a realizar más transformaciones a otros reyes posteriores como los Reyes Católicos. Aquí Carlos I (V de Alemania) celebró su boda con Isabel de Portugal el día 11 de marzo de 1526. En una de sus estancias nació en 1848 la infanta Isabel, nieta de Fernando VII. Alfonso XIII, gran enamorado de la ciudad, también realizó diversas reformas.

Estancias

Justo en la entrada se encuentra la Puerta del León, de estilo almohade. Desde ahí, todo es un conjunto extraordinariamente mezclado de arte árabe y cristiano.

6 DSC_0045

Los anexos realizados en el siglo XIII, de época renacentista, comprenden tanto muros decorados con fuentes y portadas manieristas como fuentes bajas forradas de azulejos, todas enlazadas con la herencia musulmana.

Cruzando la muralla árabe del siglo XII se llega al Patio de la Montería, cuyo nombre se debe a los monteros que acompañaban al rey en sus partidas de caza. En el Patio del León se pueden contemplar magníficas filigranas del Palacio de Pedro I. A la derecha se conserva el Cuarto del Almirante, destinado por Isabel la Católica como Casa de Contratación tras descubrir el Nuevo Mundo. En él se guarda la Virgen de los Navegantes de Alejo Fernández, una obra de 1531, como recuerdo del hecho producido y que dio origen a los más célebres viajes de los descubridores, como la Primera Vuelta al Mundo de Magallanes. En el otro extremo del patio hay unos salones del siglo XVIII, construidos sobre restos de un palacio gótico del que aún se conservan los Baños de María de Padilla, la Capilla y el Salón de Carlos V.

A lo largo de las galerías y salas decoradas con bellos azulejos y admirando los valiosos techos mudéjares, desde el vestíbulo se llega al Patio de las Doncellas, una obra maestra del arte mudéjar andaluz. Los Apartamentos Reales están en una primera planta con salas redecoradas en el siglo XVIII. Mención especial merecen la Sala de los Reyes, la Sala de Carlos V -conteniendo grandes tapices de Bruselas-, el Salón del Emperador -con azulejos del siglo XV y tapices flamencos- y el famoso Salón de Embajadores, una sala cubierta por una cúpula semiesférica adornada de complicados arabescos dorados. Todas tienen vistas al patio, y la última citada es la dependencia más importante del Alcázar.

7 DSC_0094

Durante el siglo XVI se construyeron el Patio del Crucero y la Sala de Fiestas, luego remodelados  durante el reinado de Felipe II, dándole un toque más renacentista.

Desde la Sala de Felipe II se llega al Patio de las Muñecas, cuyo nombre se debe a los pequeños rostros visibles en uno de los arcos, con espléndida decoración de azulejos y arabescos de estuco; aquí se anima a los visitantes a que descubran la cara de muñeca tallada en una de sus columnas, pues según la tradición “trae suerte” a quien la encuentra.

El terremoto de Lisboa de 1755 afectó al conjunto arquitectónico teniendo que realizarse importantes modificaciones, dándole entonces un toque barroco en el patio del crucero.

Jardines

9 DSC_0146

Sin destruir, el estilo tradicional moro y el posterior agregado barroco se fusionan en los Jardines del Alcázar.

Pasear por los Jardines del Alcázar puede ser uno de los paseos más agradables de Sevilla, donde se aúnan caracteres árabes, renacentistas y modernos. Están dispuestos en terrazas de vegetación abundante, multitud de naranjos y palmeras, con fuentes y pabellones donde se respira frescor y quietud; un lugar para el sosiego y el descanso en la calurosa ciudad. Se destacan los Jardines del Príncipe con la fuente de Neptuno, y los Jardines del Naranjal con la fuente del León, y el Pabellón de Carlos V, donde murió el rey Fernando III. El resto de jardines son más modernos, y en ellos podemos encontrarnos con el escudo y el nombre del rey Alfonso XIII.

10 DSC_0213

En los Jardines de la Cruz, la convivencia de construcciones y diferentes estilos. El Pabellón de Carlos V, de 1543, con una mezcla de motivos mudéjares y renacentistas, y la Fuente del León, totalmente renacentista.

Desde los jardines se llega Patio de Banderas, lugar donde se colocaban las banderas cuando se alojaba algún rey en palacio, y que además era una especie de Plaza de Armas del Alcázar.

11 DSC_0195

Multiplicidad de estilos: Gótico, renacentista y mudéjar andaluz.

En la actualidad se utiliza sobre todo para realizar interesantes exhibiciones de objetos de época árabe en sus salones, cada verano se puede disfrutar de un concierto nocturno en sus bellos jardines. Aparte se puede disfrutar de su belleza arquitectónica.

12 DSC_0110

Uno junto al otro, anexos y adaptaciones, pero no destrucciones.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s